Son hermanos, se enamoraron y tuvieron cuatro hijos: “Seguimos nuestro instinto y nuestros corazones”

Patrick Stuebing y Susan Karolewski tuvieron una infancia muy compleja, marcada tanto por la pobreza material como por la irresponsabilidad de sus padres.
Separados desde muy pequeños, los hermanos se conocieron varios años después, y se quisieron tanto que, finalmente, se enamoraron.
Tuvieron cuatro hijos y su caso se volvió famoso en Alemania, pues la pareja, durante mucho tiempo, luchó para que su relación sea reconocida como legal, lo que le costó sanciones y condenas a prisión.
Finalmente, tras mucho tiempo de lucha, la historia tuvo un final totalmente inesperado.
Un padre violento, una madre irresponsable y dos muertes repentinas: así fue la infancia de los hermanos
Patrick nació en 1977, en Leipzig, Alemania, como el tercero de los ocho hijos de una familia de muy bajos recursos. Luego de ser atacado a los 3 años por su padre alcohólico, quien lo lastimó con un cuchillo, quedó bajo la protección de los servicios sociales y fue dado en adopción a una familia de la ciudad de Potsdam.
Patrick Stuebing conoció a su hermana en los 2000. Foto: DPASusan, por su parte, también nació allí, pero en 1984. Llegó a este mundo exactamente el mismo día en que sus padres firmaron el divorcio.
Con una discapacidad mental que la acompaña hasta hoy, creció en el mismo hogar violento y abusivo del que su hermano había logrado salir un tiempo antes, según contó The Sun.
A lo largo de su vida, recibió poca educación, por lo que nunca aprendió a escribir ni a leer bien. Su madre, Ana Marie, era adicta al cigarrillo, nunca tuvo un empleo, solía dejarla sola y recibía a sus amantes en presencia de ella.
En relación con el resto de los hermanos, algunos murieron después de nacer con diferentes discapacidades y uno fue atropellado en la calle cuando tenía 7 años.
Al cumplir 18, Stuebing quiso conocer su origen. No recordaba casi nada de aquella agresiva familia de la que lo habían separado. Por eso, decidido, comenzó a buscar a sus padres biológicos.
Alrededor de cuatro años después, finalmente consiguió dar con su madre y, a través de ella, con su hermana Susan.
Corría el año 2000, empezaba un nuevo siglo y una nueva vida para la familia. Patrick se quedó a vivir con ellos y con Andre, otro de sus hermanos, quien también residía en el hogar.
Sin embargo, a los seis meses del reencuentro, Ana Marie murió de repente, tras sufrir un paro cardíaco. Por si fuera poco, ese mismo año falleció Andre. En consecuencia, Patrick, de entonces 23 años y Susan, de 16, quedaron solos.
Los comienzos de la relación: “Ambos nos atraíamos y la naturaleza se hizo cargo”
Huérfanos, el vínculo entre ellos se fue haciendo cada vez más cercano. La adolescente se sentía desamparada y encontraba refugio en su hermano mayor. Ambos compartían habitación, y al poco tiempo, cama.
Susan y Patrick comenzaron a dormir juntos. “Ambos nos quedábamos despiertos hasta altas horas de la noche para hablar sobre nuestras esperanzas y sueños”, dijo Susan en 2007 al Daily Mail, que entrevistó a la pareja en su casa de Leipzig.
Cuando Susan tenía 16, nació su primer hijo, Erik. Foto: DPAFinalmente, la unión se volvió física. Según se reveló en un juicio posterior, entre enero y agosto de 2001, los hermanos tuvieron relaciones sexuales dieciséis veces.
“Me convertí en cabeza de familia y tuve que proteger a mi hermana. Ella es muy sensible, pero nos ayudamos mutuamente durante ese período tan difícil y, con el tiempo, esa relación se volvió física”, informó Patrick al diario británico. “Ni siquiera sabíamos que estábamos haciendo algo malo cuando empezamos a dormir juntos”, agregó.
“No nos conocíamos en la infancia. Nos enamoramos de adultos y nuestro amor es real. Ambos nos atraíamos y la naturaleza se hizo cargo de nosotros. Fue así de simple. ¿Qué más podíamos hacer? Seguimos nuestro instinto y nuestros corazones, explicó por su parte Susan.
Por si fuera poco, durante el momento del sexo, y a pesar de que Patrick había tenido relaciones con otras mujeres, los hermanos no utilizaron métodos de prevención.
Debido a lo anterior, pasó lo previsible. Ella quedó embarazada y, en octubre de 2001, cuando apenas tenía 16 años, nació Erik, su primer hijo. Hoy, con 24 años cumplidos, el joven presenta una discapacidad por la que apenas puede caminar y hablar correctamente.
En el momento del nacimiento del bebé, una enfermera tuvo algunas sospechas sobre la situación y le avisó a la policía. Luego de un proceso judicial, Patrick fue castigado con un año de prisión en suspenso, debido a que, según el código penal alemán, las relaciones sexuales entre parientes cercanos son ilegales.
Susan, por ser menor, no fue juzgada, pero si quedó bajo cuidado oficial, de acuerdo a lo informado por The Sun.
Al año siguiente, los hermanos tuvieron a otro bebé, al que llamaron Sarah, y que también nació con una discapacidad. “Dos de nuestros hijos tienen discapacidades“, dijo Stuebing al Daily, aunque aclaró que, según ella, eso “no tiene nada que ver” con que sean fruto de un incesto, sino que más bien se debe a que hay otras personas con discapacidad en su familia.
Susan y Patrick tuvieron 4 hijos, dos de los cuales son discapacitados. Foto: DPAEn cuestión de meses, nacieron dos hijas más de la pareja: Nancy y Sophia, quienes no presentaron discapacidad alguna. Ante este hecho, y a pesar de que Susan siempre intentaba ocultar sus embarazos con ropa holgada, la Justicia se puso firme y decidió tomar riendas en el asunto.
Así, en 2004, Patrick fue condenado a 10 meses de prisión. Ella también fue juzgada, pues ya era mayor de edad, aunque no la mandaron a la cárcel por su discapacidad, sino que la dejaron bajo la supervisión de un trabajador social.
Mientras sucedía el proceso, Stuebing se practicó una vasectomía, pensando que esto lo libraría de la pena.
Sin embargo, fue preso. Ese día, Susan, llorando, le dijo a los medios alemanes que no podía vivir sin él y amenazó con suicidarse. No obstante, mientras su hermano cumplía la pena, ella no se murió ni le pasó nada grave, y de hecho inició una relación con otro hombre, con quien tuvo a su último hijo.
Los tres primeros niños de los hermanos fueron dados en guarda provisional a familias adoptivas. La última beba, en cambio, siempre vivió con la pareja. En la entrevista con Daily, Patrick sostuvo que no hubieran tenido a sus tres últimos hijos si no fuera por el hecho de que le sacaron al primero.
La lucha incansable por la legalidad y un final inesperado
En un tercer juicio llevado a cabo en 2005, Karolewski fue puesta nuevamente bajo la supervisión de un trabajador social, mientras que Stuebing recibió una pena adicional de 14 meses de prisión.
El abogado de este presentó una apelación ante el Tribunal Constitucional Federal de Alemania, pero se la denegaron. Lejos de rendirse, hizo una reclamo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, donde también perdió el caso.
Patrick Stuebing y Susan Karolewski, finalmente, se separaron. Foto: archivoTras la liberación de Stuebing, los hermanos volvieron a vivir juntos. Susan le dijo efusivamente a los periodistas alemanes: “Estoy tan feliz de que Patrick esté aquí y de tenerlo de nuevo”.
Él, por su parte, sostuvo ante el Daily Mail: “No quiero volver a la cárcel y sé que nunca nos separaremos voluntariamente. Si alguien duda de nuestro amor, que vea que no nos separarán”.
A pesar de haber luchado durante tantos años para estar juntos, los hermanos finalmente se separarían, y no por una medida legal, como podía esperarse.
En 2021, en una entrevista brindada al periódico austriaco Kleine Zeitung, Susan informó que estaba arrepentida de lo hecho y que se había alejado de su hermano.
“Está bien que el incesto sea punible. Me siento culpable. Era joven y, de alguna manera, anhelaba el amor. Pero no volvería a hacerlo. Tampoco se lo recomendaría a nadie. No quiero tener nada que ver con Patrick nunca más”, declaró, y puso un broche inesperado a la historia.
Fuente: www.clarin.com



